Narrow screen resolution Wide screen resolution
Colombia: Carta a las comunidades Stampa E-mail
Scritto da Los misioneros de la Consolata de Colombia y de Ecuador   
ImageBogotá abril 20 de 2007
Nacimiento de Santa Rosa de Lima
Patrona de América Latina.

CARTA A LAS COMUNIDADES DONDE LOS MISIONEROS DE LA CONSOLATA EJERCEMOS NUESTRO MINISTERIO,


Los Misioneros de la Consolata que, en comunión con las iglesias locales, prestamos nuestro servicio pastoral en diferentes lugares de Colombia y Ecuador, reunidos en Bogotá para evaluar nuestra vida misionera y programar el trabajo de los próximos seis años, enviamos un saludo cordial y apostólico a todas las comunidades que estamos acompañando en el nombre de Jesús, el buen Pastor.

Inspirados en el apóstol Pablo, los exhortamos a caminar unidos en el seguimiento de Jesús, como pueblo de Dios y a asumir los desafíos de la hora presente, cargada de muchos sufrimientos y al mismo tiempo de mucha esperanza: “Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes, y siempre que rezo por todos ustedes, lo hago con alegría. No puedo olvidar la colaboración que me han prestado en el servicio del Evangelio, desde el primer día hasta ahora”. ( Fil.1,3).


Con las comunidades indígenas, los afro descendientes, los colonos, los campesinos, los desplazados en las ciudades y en los campos formamos una familia intercultural extensa, unida como miembros del mismo cuerpo que es Cristo. En estos días de reflexión y decisiones, los hemos tenido y sentido muy presentes.

Al cumplir 60 años de misión en Colombia y 20 en Ecuador, estuvimos preparando, en un clima de oración e iluminados por la Palabra de Dios, un Proyecto misionero “nuevo”, porque creemos firmemente que en esta “nueva hora” de la historia que vivimos “otro mundo es posible”.

Queremos compartir con ustedes algunas de las opciones fundamentales de este nuevo proyecto misionero:

1. Optamos por una profunda espiritualidad fortalecida en los acontecimientos y alimentada en la lectura del Evangelio, en la Eucaristía, en la devoción a María, en el mandamiento del amor y en la memoria del Beato José Allamano, nuestro Fundador.

2. Renovamos nuestra opción por los pobres, y también optamos por la justicia, la paz y el cuidado de la madre tierra, siguiendo el ejemplo de Jesús.

Estas opciones nos llevan a denunciar, sin ninguna reserva, la guerra que se está desarrollando y agudizando en el territorio de nuestras comunidades y en el país.

”Dad al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios”, dice el Señor... La vida no es del Cesar, ¡de ningún Cesar!, la vida es de Dios. Ninguno puede dar la orden de matar. Ninguna bendición para las armas.

Nuestra tierra grita, como cuando se derramó la sangre de Abel : “ya es escasa la comida, se cosechan abrojos y espinas , se siembran coca, amapola, hambre, bombas, gente asesinada, fosas comunes...”

La guerra multiplica las víctimas: dolientes, secuestrados, desaparecidos, desplazados, menores reclutados, vengadores de la sangre derramada. ¿Hasta cuando este exterminio?

Como misioneros, hacemos un llamado a los responsables del conflicto armado para que detengan este camino de muerte y de dolor. Anhelamos que un pronto acuerdo humanitario abra el camino para la mesa de negociaciones, redescubriendo el sentido de la fraternidad, la reconciliación y el perdón.

Sin embargo, el conflicto armado no es el único que sufrimos. Hay un conflicto social que se vive en el corazón mismo de la sociedad que es la familia con formas graves de atropello y violencia. Este conflicto no terminará, si no hay un cambio del corazón, de las estructuras y de las relaciones sociales, con base en la justicia y la igualdad.

Queridas comunidades, el Señor nos dice: “animo, soy yo, no tengan miedo” (Mc. 6,50)

La virgen Consolata y el Beato José Allamano, nuestro fundador, nos acompañen con el don cotidiano de la consolación y de la liberación.

Los misioneros de la Consolata
De Colombia y de Ecuador

< Precedente   Prossimo >

Domenica Missionaria

II domenica Avvento - B
san giovanni battista

Ecco, io mando il mio messaggero
Leggi tutto...

Missione Oggi

La opción por el pobre después de Aparecida: Confirmación, desafío, y búsqueda
INTRODUCCIÓN
 
El objetivo de la ponencia que les voy a compartir es triple:
 
Primero: mostrar cómo Aparecida tiene el inmenso valor no solo de confirmar ( G. Gutiérrez emplea el término de reafirmar) el valor y el sentido de la Opción por el Pobre, expresión que empezó a utilizarse en la Teología desde la Conferencia de Medellín y que popularizó y divulgó la Teología de la Liberación, sino sobre todo, de poner un punto final a las discusiones, ambigüedades, diversidad de interpretaciones que suscitó esa expresión y sobre todo de mostrar el valor fundamentalmente evangélico de la manera de pensar y de actuar que conllevaba la práctica de esta Opción por el pobre.
Leggi tutto...