Dirijo, antes que nada, un afectuoso saludo de parte de los Misioneros de la Consolata (actualmente dos integrantes: P. Alfonso Kioko Kimilu proveniente de Kenia y el que suscribe) quienes trabajamos desde al año 2002 en esta Misión situada en la periferia de la ciudad de Orán, en la Provincia de Salta, al extremo norte de la Argentina, casi al límite con Bolivia.
La ciudad de Orán está rodeada en gran parte por latifundios que en este momento se encuentran relativamente explotados con plantaciones de frutas y verduras (pomelos, naranjas, limones, bananas, papas, pimientos etc.), con una metodología de trabajo muy dura.
La ciudad se está expandiendo en gran parte hacia el este, precisamente hacia el sector ocupado por la parroquia confiada a nosotros: es fácilmente imaginable que los actuales 12 mil habitantes que forman parte del radio parroquial aumenten como mancha de aceite, a medida que se multiplican los asentamientos de personas que llegan en busca de trabajo en la ciudad. La parroquia abarca 9 populosos barrios, además de 4 asentamientos (asentamientos = ocupaciones precarias sin los servicios esenciales de agua, cloaca, luz), un paraje a 12 km. y 4 comunidades indígenas situadas en la pre-cordillera, distantes hasta 70 km. donde se llega por caminos precarios de cornisa y cruzando ríos, únicamente de mayo a octubre, cuando los ríos no estén crecidos.
La situación socio-cultural del territorio es caracterizada por el fenómeno de la desocupación; un buen porcentaje de las personas trabaja en el Ingenio El Tabacal (cuyos dueños ocupan una superficie de un millón de has.), que, luego de ser vendido a una multinacional con capitales extranjeros y ser tecnificado, ha despedido a muchísimos obreros, dejando en la calle a millares de familias.
La mayor parte de los habitantes vive, entonces, en una situación más que precaria, ocupados en changas ocasionales o dependiendo de planes sociales que no satisfacen las necesidades mínimas. Nuestra parroquia es una de las más pobres de las cinco que hay en la ciudad.
Los índices de desnutrición y enfermedades son muy altos. La Cáritas encuentra grandes dificultades para hacer frente a la extrema necesidad de alimentos, remedios y ropa.
Las condiciones precarias de los barrios densamente poblados revelan una tremenda carencia edilicia que genera promiscuidad y afecta especialmente las niñas y las mujeres en general, por los cual la mujer como tal, junto con los niños, termina siendo objeto de violencia, abuso y abandono.
Otra plaga es el uso de las drogas (aspiración de pegamento Poxirrán) por parte de los niños y adolescentes que muchas veces desemboca en la delincuencia.
Por lo que se refiere al aspecto programático-pastoral, la parroquia tiene solamente ocho años de antigüedad: ha sido constituida el 19 de marzo de 1998. Por la fecha es fácil imaginar que el patrono es San José. Como ya recordamos, nosotros, los Misioneros de la Consolata, nos hicimos cargo a comienzos del año 2002 y estamos dando los primeros pasos junto a esta joven comunidad. Gracias a Dios, contamos con un buen grupo de personas dispuestas a colaborar en los diversos aspectos socio-pastorales, aún con los límites propios de la pobreza. Está encaminada la catequesis para más de 300 niños y jovencitos.
Hemos construido y está funcionando a pleno un Centro de Estimulación temprana terapéutica y educacional para niños carenciados.
Sobretodo estamos organizando la Cáritas Parroquial: visitamos las familias más necesitadas. Organizamos pequeños grupos de trabajo que se dedican a tareas de limpieza y saneamiento ambiental. Precisamente en este ámbito, viendo las necesidades más urgentes (agua, luz, cloacas), hemos elegido resolver el problema de la falta de agua para cerca de 150 familias de uno de los asentamientos .Hemos elaborado un proyecto presentado a la empresa que suministra el servicio del agua (Aguas de Salta): aún en medio de un montón de dificultades burocráticas opuestas por la misma empresa, logramos que fuera aprobado el proyecto con la contribución de los materiales aportados por bienhechores de la parroquia, con la participación de las mismas familias beneficiarias que colaboraron con la mano de obra, y con el apoyo técnico del municipio local: actualmente todas las familias del asentamiento cuentan con el servicio del agua potable..
Como podrán notar, el desafío es grande en el plano social y de la evangelización. Sin duda confiamos en el Señor y en la Providencia que se sirve de cuántos quieran sentirse sus instrumentos humildes y generosos
P. José Auletta
Parroquia San José
Pueyrredón y José Ingenieros
A4530BYP SAN RAMÓN DE LA NUEVA ORÁN (SALTA)
ARGENTINA - E-Mail:
La mia riflessione sulla centralità della Parola di Dio nella vita e nella missione della Chiesa è anzitutto quella di un pastore, che attinge certamente al suo cammino di teologo al servizio della Verità che libera e salva, ma soprattutto parla in rapporto ai molteplici vissuti umani che continuamente incontra e a cui annuncia la Parola della fede. È tenendo conto di questi vissuti che vorrei articolare le mie considerazioni costruendo una sorta di “menorah” dello spirito, un settenario ispirato al candelabro sacro, che arde nel Santuario di Dio, per aiutarci a illuminare gli scenari del tempo e gli scenari del cuore con la luce della Parola. Partendo dall’attesa della Parola, dal bisogno cioè di una rivelazione che rompa il silenzio del mondo e delle sue solitudini, vorrei riflettere sul Verbo rivelato anzitutto nel suo carattere di buona novella per tutte le solitudini, per fermare quindi la riflessione sull’evento che ha inondato il silenzio dell’intero creato e ha aperta la possibilità della comunicazione trasformante con l’Amore eterno: “Deus dixit!” – “Dio ha parlato!”.